¿Tiene mi Hijo Dificultades en el Aprendizaje?

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Siempre va a ser el especialista el que indique si nuestro hijo(a) presenta, o no, dificultades en el aprendizaje, sin embargo, son los padres y/o maestros, los que notamos que algo no anda bien y es ahí cuando acudimos en busca de ayuda.

Existen ciertas condiciones, comportamientos, acciones que nos dan indicios de su dificultad ante algún aspecto educativo; para ello debemos estar alerta ante situaciones que puedan hacer “prender la alarma” para acudir y atacar el problema a tiempo.

Desafortunadamente, muchos son los padres que se niegan a aceptar, o ver en su hijo, que algo anda mal en él. Son aquellos padres que le echan la culpa a la maestra, al colegio, a los amigos, a TODOS, menos a ellos mismos. Al igual que sucede con una persona con problemas de alcoholismo, la cual no puede salir de ese vicio hasta tanto no reconozca que es “alcohólico”; los padres deben saber reconocer y aceptar que su hijo(a) presenta dificultades en el aprendizaje. Nadie más que nosotros mismos para conocer a nuestro hijo(a) y reconocer las conductas que no son propias para lo que se espera de su edad, nivel académico, etc.

También debo destacar que los niños con dificultades de aprendizaje tienen una inteligencia (coeficiente intelectual) promedio o aun por encima de lo normal. Un niño(a) con dificultades de aprendizaje no puede hacer lo mismo que los demás aunque tenga el mismo nivel de inteligencia.

Otra cosa a tomar en cuenta es la edad del niño. Las capacidades intelectuales de cada ser humano van desarrollándose a medida que crecemos y maduramos. No podemos llegar a la conclusión que nuestro hijo(a) tiene dificultades en el aprendizaje porque no sabe distinguir entre derecha e izquierda cuando apenas acaba de cumplir 4 años. Ya he recalcado que las dificultades en el aprendizaje se detectan cuando el niño presenta dificultades en alguna área educativa con relación a sus demás compañeros de clase. Siempre (en este caso, porque nunca es bueno comparar a los niños con otros) debemos observar si nuestro hijo(a) se encuentra en desventaja o por debajo de otros niños de la misma edad y condición social

Los síntomas o condiciones que nos dan un indicio de que algo no está bien en el aspecto educativo de nuestro hijo son:

  • Le cuesta entender lo que lee, seguir instrucciones (hay que repetirle varias veces lo que tiene que hacer), al leer las actividades de una tareas no sabe qué debe hacer aunque sepa hacerlo pero no entiende el enunciado.
  • Problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir.
  • Dificultad para dominar las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
  • Dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, arriba y abajo, lejos y cerca. Puede presentar tendencia a escribir las letras, las palabras o los números al revés.
  • Falta de coordinación al caminar, hacer deporte o llevar a cabo actividades sencillas como sujetar un lápiz o atarse el cordón del zapato.
  • Dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiendo el “ayer”, con el “hoy” y/o “mañana”.
  • Tendencia a la irritación o a manifestar excitación con facilidad.
  • Al leer en voz alta sustituye, omite e invierte las palabras; salta o lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez.
  • Al acabar de leer, no comprende el contenido ni es capaz de responder preguntas sencillas acerca del texto (comprensión lectora)
  • Presenta una escritura muy desordenada y sucia

Cada niño es diferente y seguramente no presentará todas las características enumeradas anteriormente pero de seguro si tendrá varias o la mayoría.

Es oportuno destacar que, en algunos niños, el presentar algunos de estos problemas no quiere decir que estemos frente a un caso de dificultades en el aprendizaje. Si un niño al leer omite palabras o letras, salta de una línea a otra, o al escribir su trazado no es uniforme es posible que no estemos frente a un caso de dificultades de aprendizaje sino problemas visuales, en cuyo caso, al colocar los correctivos necesarios (lentes) el problema desaparecerá inmediatamente. O un niño que no entiende las preguntas que se le hacen puede que esté presentando problemas auditivos, o no sea porque no comprende lo que se pide de él. Siempre es importante descartar estas discapacidades (auditivas, visuales, motrices, retardo mental, etc)

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