¿Qué Es Una Fobia?.

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¿Qué es Fobia?

Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), una fobia es un temor incontrolable, irracional y persistente de un determinado objeto, situación o actividad.

Los temores que experimentan las personas que padecen fobias pueden ser tan intensos que algunas de ellas llegan a verdaderos extremos para evitar la causa de su miedo. Una respuesta extrema ante un elemento que genera fobia puede ser el ataque de pánico.

¿A quiénes afectan?

Anualmente, aproximadamente el 12% de la población de Estados Unidos padece alguna forma de fobia, que puede presentarse desde episodios leves hasta muy graves.

Pueden surgir fobias en la primera infancia, pero lo habitual es que se manifiesten por primera vez entre los 15 y 20 años de edad. Afectan por igual a ambos sexos, aunque son los hombres quienes suelen, con más frecuencia, a buscar tratamiento.

¿Cuáles son sus causas?

Las investigaciones indican que existen factores genéticos y ambientales que contribuyen a la aparición de fobias. Las fobias específicas están vinculadas con el primer encuentro aterrador con el objeto o la situación que las provoca. Sin embargo, aún queda por saber si esta exposición inicial que condiciona el comportamiento posterior es un factor necesario o, si por el contrario, las fobias pueden desarrollarse en personas genéticamente predispuestas.

¿Cuáles son los tipos de fobias?

Existen tres principales tipos de fobias, las cuales son:

1. Fobia específica.

Las fobias específicas se caracterizan por un gran temor a un objeto o situación que, en condiciones normales, no es peligroso. Podemos citar los siguientes ejemplos:

  • Vuelos (temor de que el avión se estrelle).
  • Alturas (temor de caerse).
  • Lugares cerrados (temor de quedar atrapado).
  • Perros (temor de que el animal muerda o ataque).
  • Túneles (temor de un derrumbe).

Dentro de las características más resaltantes de los individuos con fobias específicas tenemos:

  • Los individuos que padecen fobias específicas saben perfectamente que su temor es exagerado pero son incapaces de dominar la emoción que los embarga. Se diagnostica una fobia sólo cuando el temor específico interfiere con las actividades cotidianas en la escuela, el trabajo o el hogar.
  • Hay 6,3 millones de estadounidenses de entre 18 y 54 años de edad, que padecen cada año alguna forma de fobia específica.

En cuanto al tratamiento de las fobias específicas, no se conoce en la actualidad ninguno con fármacos para las fobias específicas aunque, en algunos casos, se pueden recetar ciertos medicamentos para ayudar a reducir los síntomas de ansiedad antes de que el individuo confronte una situación fóbica.

Cuando las fobias interfieren con la vida cotidiana, el tratamiento puede ayudar, y por lo general consiste en una terapia de tipo cognitivo-conductista denominada terapia de desensibilización o de exposición.

2. Fobias sociales.

La fobia social es un trastorno de ansiedad en el que el individuo siente ansiedad e incomodidad significativas relacionadas con el miedo de verse en situaciones avergonzantes, humillantes o de ser víctima de burlas en situaciones sociales o al actuar en público. Aun cuando logran dominar su temor, quienes sufren de fobia social por lo general:

  • Se sienten muy ansiosos antes del evento/salida.
  • Se sienten muy incómodos en el curso del evento/salida.
  • Conservan sentimientos desagradables después del evento/salida.

Las fobias sociales se presentan por lo común en las siguientes situaciones:

  • Al hablar en público.
  • Al conocer a otras personas.
  • Al tratar con personas que están en posición de autoridad.
  • Al comer en público.
  • Al usar baños públicos.

Dentro de las características más resaltantes de los individuos con fobias sociales tenemos:

  • Si bien es frecuente confundir este trastorno con la timidez, debemos señalar que no son lo mismo. Los tímidos pueden sentirse muy incómodos frente a otras personas pero no experimentan ansiedad extrema al anticipar una situación social , y además no necesariamente evitan las circunstancias que los cohíben.
  • Por el contrario, los individuos que padecen una fobia social no son necesariamente tímidos y pueden sentirse, la mayor parte del tiempo, muy a gusto con algunas personas.

Las fobias sociales se diagnostican cuando el temor o la evitación interfieren significativamente con la rutina normal previsible o cuando la perturbación es excesiva.

Éstas perturban la vida normal e interfieren con las relaciones profesionales y sociales. Suelen tener origen familiar y pueden manifestarse acompañadas de depresión y alcoholismo. A menudo comienzan en la primera parte de la adolescencia, o incluso antes.

En cuanto al tratamiento de las fobias sociales, las personas que la padecen suelen aliviar sus síntomas cuando éstos se tratan mediante terapia cognitivo-conductista, medicación o una combinación de ambas.

3. Agorafobia.

“Agorafobia” es una palabra que proviene del griego y significa literalmente “miedo a la plaza del mercado”. Se trata de un trastorno de ansiedad con temor de sufrir un ataque de pánico en lugares o situaciones de los cuales puede ser difícil o avergonzante escapar.

La ansiedad propia de la agorafobia es tan intensa que no son raros los ataques de pánico, y los individuos que la padecen tratan de evitar el lugar o la causa de su temor. La agorafobia comprende situaciones de temor como las que citamos a continuación, aunque no está limitada a ellas:

  • Temor a estar solo fuera del hogar.
  • Temor a quedarse solo en la casa.
  • Temor a verse rodeado por una multitud.
  • Temor a viajar en vehículos.
  • Temor a estar en ascensores o en puentes.

Las personas que padecen agorafobia suelen evitar los lugares donde hay mucha gente, como calles, tiendas muy concurridas, iglesias y teatros.

Dentro de las características más resaltantes de los individuos con agorafobia tenemos:

  • La mayor parte de los agorafóbicos manifiestan estos síntomas después de haber sufrido primero uno o varios ataques de pánico. Tales ataques se producen al azar y sin señales de advertencia, de modo que la persona en cuestión no puede predecir qué situaciones desencadenarán su reacción fóbica.
  • La imprevisibilidad de los ataques de pánico hace que la persona anticipe los ataques de pánico futuros y acaba por tener miedo de cualquier situación donde pueda ocurrir un ataque. Como resultado de ello, suele evitar cualquier lugar o situación que haya provocado ataques de pánico con anterioridad.
  • Quienes padecen este trastorno terminan a menudo tan discapacitados que no pueden salir de su casa. Otros agorafóbicos se arriesgan a las situaciones potencialmente “fóbicas”, pero sólo a costa de una enorme angustia y, por lo general, acompañados por un amigo de confianza o un miembro de la familia.
  • Quienes padecen agorafobia también pueden desarrollar depresión, fatiga, tensión, abusar del alcohol o las drogas o sufrir trastornos obsesivos que hacen indispensable el tratamiento.

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