Como rebajar de peso

Mito Nro. 1: dieta de la proteina

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Extracto del libro “Dieta Vitalista

“Algún día, el hombre blanco morirá desnutrido, sentado frente a platos llenos de comida.” – Sioux

Tal vez conozca alguna de esas dieta de proteínas que prometen rebajar peso en base al consumo especialmente de proteína animal, así como alimentos preparados como tabletas, merengadas o barras energéticas que se presentan como la fuente ideal de energía y al mismo tiempo una herramienta para mantener el peso adecuado. Estos alimentos mágicos combinan ciertos perfiles de aminoácidos, como por ejemplo bases arroz con y frijoles o papa (patatas) con pollo, combinación que, según la dieta, es necesaria para desarrollar todos sus efectos, soportada en la creencia que la proteína animal es absolutamente necesaria para obtener los aminoácidos que necesita nuestro cuerpo; algo que es falso.
Durante los últimos años la misma base científica en la que en algún momento se sustentó esta idea niega que esa combinación sea necesaria, ya que el cuerpo es capaz de en primer lugar almacenar los aminoácidos que requiere, y en segundo es posible absorber la cantidad necesaria de un solo alimento, sin extrañas combinaciones; Estudios van, y estudios vienen.

Igualmente al argumento de las proteínas no es válido; aunque necesitamos de ellas, el requerimiento en gramos es bastante poco, entre 0,5 y 1 gramo de proteína diariamente por cada kilogramo de peso corporal. Una mujer de 60 kg de peso requiere solo de 30 a 40 g de proteínas diariamente. Si tomamos en cuenta que la proteína contiene cerca de 4 kcal por cada gramo (similar a los carbohidratos) y las grasas 9 kcal por gramo, esos 30 a 40 g de proteína representan cerca del 10% de las calorías totales que requiere consumir esa dama (1600-2000 kcal). Sí nos referimos a la tabla anterior (tabla 1), nos daremos cuenta que tomando en cuenta el contenido de proteína en el arroz y vegetales, su consumo diario cubre fácilmente las necesidades de proteínas que hemos calculado; y eso obviando aquellos alimento aún más ricos en proteínas, como las coles, los germinados y las nueces. Todo esto sin los problemas, cada vez más usuales, de intolerancia a la lactosa (productos lácteos), así como el muy conocido ácido úrico, tan presente en las carnes y el pescado.

Como rebajar de peso
Como rebajar de peso 

Es innegable que necesitamos de las proteínas, pero hay un malentendido, o simplemente falta de atención frente a los datos que se nos ofrecen; realmente, es cierto que solo con el consumo de alimentos vegetales cubrimos totalmente las necesidades de proteína en nuestro cuerpo, y al mismo tiempo evitamos los males que generen la ingesta de producto animales, sea por el exceso de proteínas o simplemente la presencia de grasas, ácido úrico o lactosa.Un elemento adicional es la difícil digestibilidad de las proteínas vegetales, especialmente aquellas presentes en semillas y cereales. Una sencilla solución es la germinación de esas semillas antes de consumirlas. Otros productos vegetales, con la misma cantidad vital de proteínas ofrecen resistencia a la digestión por su fibra; otro problema sencillo de resolver y que atacaremos al hablar sobre el Mito 3.

Aunque esos tiempos han quedado atrás, un detalle que puede convencerle de dejar atrás ese mito número 1, es la realidad que representa el hecho que la leche materna contiene sólo el 6% de su peso en proteínas. Igualmente es sabido que para los deportistas expuestos a altos esfuerzos musculares, como fisicoculturismo o pesas, la proteína pasa a tener aún mayor importancia, durante de fortalecimiento de los músculos. Sin embargo, ¡demasiado sigue siendo demasiado!, sabemos que el consumir proteínas más allá del 10% de las calorías totales influye negativamente en la producción de testosterona, igualmente necesaria para el desarrollo muscular. Un ejemplo lo representa Patrik Baboumian, ganador del certamen “el hombre más fuerte” de este país, en el año 2012, ¡siendo 100% vegano!, (vegano no consume carne, ni productos de origen animal como huevos, leche o miel), y está convencido que como los gorilas y los elefantes, se puede ser el más fuerte comiendo solo vegetales.
La dieta vitalista deja abierta esta posibilidad, recuerde que no le exige una u otra vía, pero sí queremos dejar claro cuales son los mitos, identificar la realidad, y dejar que usted mismo(a) siga su camino. Saber que NO es necesario comer carne, sí lo hace es porque lo desea y además debe saber cuánto y hasta donde llegar. El elemento principal del mito número 1 es el desbalance entre lo que requerimos para vivir y los peligros del exceso. Comer en demasía, SÍ es dañino para su salud, especialmente si es la norma. Pasarse de la raya durante las festividades es algo incluso sano, para su salud mental, pero mantener la creencia que debe comer un kilo de carne al día, dañarse creyendo hacer lo mejor para usted y su familia, es el problema.

“La doctora me dijo que no podía hacer nada, mis riñones están afectados por tanta proteína. Es que adoro la carne.”

Estos comentarios son cada vez más comunes entre hombres y mujeres, incluso de mediana edad. La exposición a la “buena vida” el sentir que comer bien es comer mucho y en exceso carnívoro, el sencillo acceso a carne barata en relación a un incremento de los ingresos y la comida como símbolo de estatus social llevan a cada vez más adultos a dañar su salud, inconscientemente. Realmente, sin querer entrar en detalles como teoría de la conspiración o sistemas económicos, usted entenderá que es lógico llevar este mito de la carne y el consumo de proteínas al interés de las empresas de producción de vender más; convencerle que comer más es mejor y sobre todo carne y leche. Nuestra intención no es política ni económica, el vendedor siempre intentará mostrar su producto como el mejor, el consumidor está en la obligación de proteger su salud y bolsillo con la mejor de las herramientas, con el conocimiento. Y esa es nuestra labor, presentarle ese saber, números y estrategias para que pueda decidir qué es lo mejor para su salud y su paladar.

Evite productos refinados, conservados y el estilo “listo para comer”, ya es un paso adelante. En segundo lugar, crea más en la naturaleza, somos y seguiremos siendo una especie animal, que vivió miles de años comiendo lo que ella le ofrecía, no lo olvide; no confíe más en una pastillas que en los vegetales del mercado. Tercero, no existen dietas milagrosas, todo exceso es malo y cuarto, recuerde que estamos expuestos al mercado, y el vendedor siempre estará interesado en vender, crezca en conocimiento para tener criterio sobre que es lo bueno y que es lo malo.

Extracto del libro “Dieta Vitalista

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