Bombillas de Bajo Consumo Enérgetico.

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Las bombillas de bajo consumo energético son un ejemplo de que es posible mejor su eficacia, ahorrar energía, dinero y, a la vez, cuidar el Medio Ambiente.

¿Por qué ese tipo de bombillas consumen menos?

Porque se consigue la emisión de luz con la misma o superior intensidad lumínica que las bombillas clásicas pero con menos consumo de energía (Vatios), mediante efectos físicos.

La unidad de intensidad o flujo luminosos es el lumen (lux/m2), por tanto, las bombillas de bajo consumo son aquellas que tienen una mayor eficacia, es decir, la que la relación entre el flujo luminoso producido y la energía consumida para ello es superior y claramente favorable al primero.

Las lámparas de bajo consumo energético generan un mayor flujo luminoso por vatio de energía (más lúmenes por vatio) lo que implica una reducción de los costos de la iluminación. Con las bombillas de LED se están consiguiendo entre 80-150 lúmenes/w, mientras que una halógena tan sólo 20-25 lúmenes/w (por eso la necesidad de mayor consumo de estas últimas).

¿Cuánto puedo ahorrar al mes?

Con las bombillas de bajo consumo de LED se puede reducir el coste de la luz, entre un 40% y un 90%, según el tipo de bombillas que estemos sustituyendo. Si sustituimos las bombillas de bajo consumo “normales” (que no dejan de ser fluorescentes en pequeño, con un contenido de gases tóxicos) por las de tipo LED podemos reducir un 35-40 % del recibo de la luz. Si lo que sustituimos son incandescentes o halógenas, el ahorro puede estar entre el 75-90 % del recibo.

¿Dan el mismo calor?

  • La luz de bajo consumo de LED es una luz fría, al consumir poca energía emite poco calor. Aproximadamente el 95 % de energía se transforma en luz y un 5 % en calor.
  • En los halógenos e incandescentes ocurre exactamente lo contrario. En un halógeno de 50 W, 45 (aproximadamente) se convierten en calor. Esto supone un gasto extraordinario en aire acondicionado, siendo necesarios unos 70 W adicionales para deshacerse de ese calor generado por la bombilla.
  • En los fluorescentes y las denominadas bombillas de bajo consumo, halogenuros metálicos y de sodio, un 35 % lo consumen en calor y 65 % en luz.
  • Se ha de sumar los consumos en calor de los respectivos transformadores y reactancias.

¿Son iguales todas las bombillas de bajo consumo?

Existen varios tipos de bombillas de bajo consumo energético :

  • los de LED (diodos conductores)
  • los de fluorescencia
  • las lámparas de sodio
  • los halogenuros metálicos.

Ya hemos visto algunas diferencias pero a continuación expondremos más ventajas sobre las bombillas basadas en iluminación LED pues consideramos que son el futuro por su muy bajo consumo, y otros datos que daremos a continuación.

Ventajas de las bombillas de bajo consumo del tipo LED

  1. Ahorro en costes de mantenimiento: como el LED no tiene filamentos o partes mecánicas sujetas a rotura o fallos de fundido no existe un punto en que dejen de funcionar, si no que su degradación es gradual a lo largo de su vida. Se considera una duración entre 30.000 y 100.000 horas. En este caso su luminosidad decae por debajo del 70% de la inicial; esto significa entre 10 y 30 años en una aplicación de 10 horas diarias, unos 300 días/año.
  2. Encendido rápido: El encendido y apagado de las bombillas de bajo consumo tipo LED, a diferencia de otros sistemas, es muy rápido.
  3. Versatilidad: en el mercado existen múltiples aplicaciones decorativas y con todos los colores posibles
  4. Índice de reproducción cromática muy alto: este índice nos proporciona una medida de la calidad de la luz. La obtenida por la fluorescencia y las llamadas bombillas de bajo consumo además de no ser instantáneas en su encendido y vibrar su luz tienen un índice muy bajo, en torno a 44 (luz muy poco natural); en cambio, el LED está en torno a 90. Es por ello que conseguiremos que se aprecien mucho más los matices de los colores.
  5. Más ecológico: en las bombillas de bajo consumo tipo LED su huella ecológica es menor ya que no contienen mercurio, ni gases tóxicos o CFL, como otras bombillas.
  6. No atrae a los insectos: Al no emitir rayos ultravioletas atrae muchísimo menos a todo tipo de insectos, otra razón más para cambiarnos

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