Aislantes Térmicos Naturales.

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Existen aislantes térmicos naturales dentro del extenso campo de los aislantes, que se caracterizan por su comportamiento orgánico. Veamos algunos de ellos

Aislantes térmicos naturales

Se están introduciendo en el mercado del aislamiento térmico varios materiales aislantes naturales como el corcho, diversas lanas orgánicas como la lana de oveja y el cáñamo. La celulosa, en cambio, ya lleva utilizándose hace más de 25 años en Centroeuropa aunque es original de EEUU, donde ya se aplica desde hace un siglo.

¿Papel como unos de los materiales aislantes naturales?

Dentro de los materiales aislantes naturales o ecológicos, hay un aislamiento que tiene la ventaja que tiene más aplicaciones al tener que aplicarse con maquinaria especial; es el aislamiento térmico natural a base de papel reciclado de periódico molido, al que se le han añadido sales de bórax.

Este aislamiento, al igual que el corcho y el cáñamo tiene un comportamiento similar a la madera, y su capacidad aislante se caracteriza por su alta capacidad de almacenamiento de calor. Sirve como aislamiento estival y aislamiento invernal.

¿Dónde se aplican?

En la rehabilitación de viviendas estos aislantes térmicos naturales se aplican en cavidades de todo tipo: cámaras, buhardillas, aislamiento de trasdosados y tabiques de yeso laminado, falsos techos, escayola, etc. En obra nueva la celulosa se puede proyectar sobre tabiques y forjados en húmedo.

El cáñamo y la lana de oveja se utilizan mucho en conjunto con estructuras de madera. El corcho tiene la ventaja de ser muy fino y con un acabado final agradable, pudiendo colocarse en zonas que dispongan de poco espacio.

Por fin veranos con menos calor

Estos excelente aislantes térmicos naturales en época de verano tienen un efecto sorprendentemente refrescante ya que son capaces de “retener” el frescor de la mañana durante un ciclo de 12 horas; es decir, tienen un comportamiento anticíclico muy reconfortante.

¿Y qué ocurre en invierno?

En invierno, las características equilibrantes orgánicas de estos materiales aislantes naturales hace que las puntas de calor y frío apenas se sientan, posibilitando un confort de temperatura equilibrada, más o menos constante, que dura todo el día y que es muy agradable.

La celulosa a base de papel reciclado, un ejemplo excelente

Dentro de los aislantes térmicos naturales queremos destacar el que está hecho de papeles reciclados de periódico con sales de bórax. La celulosa no se puede comprar en los grandes almacenes, debiéndose colocar por empresas especializadas y homologadas por el fabricante.

La colocación de este tipo de materiales aislantes naturales, en la rehabilitación, es relativamente rápida, ya que se puede realizar desde el interior de la vivienda, en un solo día, sin obra ni andamios. Una buena forma de hacerlo es aprovechando la cámara de ventilación que existe entre tabique y fachada, se insufla con celulosa, y acto seguido la casa queda perfectamente aislada y a un precio muy bajo.

Aparte de haber aislado, el propietario de la vivienda consigue doble beneficio: Reduce los gastos de energía y además ha ayudado a reciclar un material orgánico y natural muy preciado.

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