7 Reglas Para Una Vida Extraordinaria.

Posted on Posted in Creatividad, Estar feliz, Herramientas de Éxito, Ser mas creativo

“La suerte no existe y el destino depende de los propios actos y pensamientos” Aprende cómo ser feliz con estos sabios consejos

Cuando el alma está fuerte y limpia, todo sale bien.
Jamás creerse solo, ni débil.
El único enemigo a quien se debe temer es a uno mismo.
El miedo y la desconfianza en el futuro son madres
funestas de todos los fracasos,
atraen las malas energías y con ellas el desastre
Paracelso

Teofrasto Paracelso fue un alquimista, médico y astrólogo nacido a fines del siglo XV en Suiza. Formuló siete reglas para una vida con sentido, donde habla de una salud holística, de la confianza en la vida, de ser buenas personas, de la importancia de los pensamientos positivos, de estar conectadas con nuestro interior y del valor del silencio y la discreción. Aprende y practica estos consejos para ser feliz

1.- Lo primero es mejorar la salud.

  • Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmicamente, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana.
  • Beber diariamente 2 litros de agua,  a pequeños sorbos.
  • Comer muchas frutas
  • Masticar los alimentos del modo más perfecto posible
  • Evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento.
  • Bañarte diariamente, es un hábito que debes a tu propia dignidad.

2.- Desterrar absolutamente de tu ánimo, por más motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.

Si buscas cómo ser feliz, debes huir de estas ideas como si huyeras de la peste, de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores. El cumplimiento de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues éste depende de nuestros actos y pensamientos. Recuerda que el azar no existe.

3.- Haz todo el bien posible.

Auxilia a todo persona que te necesita, siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.

4.-  Hay que olvidar toda ofensa, más aún: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo.

Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no la sentirás,  no te hablará, así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, el cual es divino y perfecto en sí.

5.- Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte.

Hazlo por siquiera  media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada.

Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiará en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia.

6.- Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales.

Abstenerse de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras; como si hubieras hecho un juramento solemne. Por un largo tiempo al menos, debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.

7.-  Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el día de mañana.

Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños.
Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre.

Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, verás que intuitivamente, observan gran parte de estos consejos para ser feliz. Muchas de las que juntan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera sólo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo. Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustrae fuerzas y la vanidad es muy nociva.

Comentarios